7 ene 2012

Resumiendo lo irresumible

Tengo que confesar que desde que compramos los billetes de vuelta a casa mi sed narrativa se ahogo por completo. No tiene explicación científica alguna, pero así fue, dejé de escribir en el blog, casi para mi libreta y mis mails se recibían a cuenta gotas. Veía el final tan cerca que no sentía la necesidad que hasta ese momento me había motivado a plasmarlo. Desde entonces hemos ido colgando cositas, fotos y pedacitos de momentos, pero poco de aventura en general, y ahora, a tres días de volver a casa (TRES DIAS!!) vemos que el blog no merece un final así, que ni nosotros ni vosotros merecemos que esta historia no se acabe de contar por el mismo medio que lo habíamos hecho hasta ahora, así que haremos un pequeño sprint para resumir lo irresumible… Ahí va…

Pues una buena mañana, después de ver al delfín de Irawadi nos encaminamos hacia Phnom Penh, capital camboyana que nos dejo un tanto desconcertados. Allí la miseria y el poder se mezclan de una forma extraña y truculenta, por desgracia más truculenta que extraña. Camboya en general tiene un aire especial que a la vez encanta y decepciona, alegra y entristece, te llena de optimismo y te inunda de pesimismo. Por allí hicimos un recorrido poco arriesgado, visitando los sitios más clásicos, pero para nuestra sorpresa no fue nada turístico ya que los guiris (por suerte o por desgracia) pocas veces salen de Angkor.

De la capital pasamos a Kampot, zona conocida por su pimienta y por sus Parques Nacionales. La pimienta  rica rica, y los Parques curiosos, una vez más Camboya y su afán de hacerlo todo raro. El parque en cuestión estaba apunto de convertirse en una zona de casinos, hoteles de lujo y perversión en todos los sentidos, mientras los animalillos intentaban hacerse un hueco entre tanta malversación. En fin. Y de Kampot a Battambang! Aunque parece una onomatopeya es el nombre de un bonito y tranquilo lugar en el que disfrutamos de la parte más rural del país. De nuevo, a la velocidad de un par de bicis navegamos por senderos mágicos y pueblos fascinantes. Camboya llegaba a su fin, pero nos habíamos guardado un buen final: Los templos de Ankor.
Una hermosa travesía en barco nos traslado hasta Siem Riep y cuando estuvimos preparados nos adentramos al maravilloso mundo del arte jemer. Explicar lo que vimos y sentimos en nuestros días de recorrido por Ankor va a ser muy complicado, así que ya os enseñaremos las fotos para que os hagáis una idea. Alucinante, los templos y la ameba que se nos coló en el estomago y nos tuvo 3 días KO, con fiebres, gastroenteritis y otros males para olvidar. 
Entre la belleza de Ankor y el dolor de barriga abandonamos Camboya, que una vez más se nos presentaba contradictoria.

Y así acabó nuestra aventura por el Sudeste Asiático, pero no nuestro viaje. Una nueva etapa en la que volvíamos a sitios conocidos comenzaba, nos disponíamos a descansar,  analizar, celebrar los 31 dignamente, y a preparar Japón donde remataríamos nuestro periplo! Y eso hicimos durante unos buenos 20 días, de nuestra amada Bangkok a Kuala Lumpur, pasando y reposando por Penang. Unas merecidas vacaciones de levantarse tarde y cansarse pronto, de batidos entre risas y unos muchos “no me puedo creer que esto se acabe” acompañados de “no me puedo creer que lo hayamos hecho”. Y así, tan rápido como hasta ahora ha pasado el tiempo pasaron esos días. Los últimos de Sudeste Asiático, de calor sofocante y frutas exóticas, de regateo a precios tirados y de sabrosa comida callejera, de sonrisas enormes y saludos cálidos, nuestros últimos días antes de Japón...

TO BE CONTINUED…  antes del 10 de Enero…

2 comentarios:

  1. Jolines Martita¡¡¡Pues para haber perdido tu sed narrativa...te expresas mejor que un libro abierto!!! Estoy contigo en que hasta que no estás a punto de finalizar un gran sueño no te das cuenta de lo valiente que has sido al realizarlo, la vida es corta y hay que disfrutarla al máximo, y han sido seguro vuestros 7 meses máximos...estoy convencida que una parte de la felicidad radica en eso, en cumplir sueños por difíciles que parezcan.
    Os quiero a los dos tambien al máximo,y estamos deseando veros ,uff que llantera¡¡¡
    Saboread los últimos dias,horas...

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  2. Esther - Joan - Marc8 de enero de 2012 a las 16:12

    Tot final és el principi d'una altra cosa!

    Petons i fins aviat!

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