Los días en Laos terminaron sosegadamente. Tras dejar atrás el Bolaven Plateau y la insulsa ciudad de Pakse nos dirigimos a Champasak, más al sur, dispuestos a pasar dos o tres días de tranquilidad preparando la ruta hacia Camboya y disfrutando del Wat Phu, el templo de estilo jemer más importante de Laos. Pero Champasak nos atrapó más de lo previsto, entre otras cosas porque cuando nos dimos cuenta de la necesidad de sacar el dinero que nos permitiría seguir la ruta era ya viernes por la tarde y el único banco del lugar estaba cerrado hasta el lunes! Estuvimos pues un montón de días en un pueblo de una sola calle, con dos restaurantes casi iguales y un bar con Internet que fue nuestro refugio. Y creedme, tanto descanso tampoco necesitábamos, así que el lunes salimos pitando! El último destino en el país del millón de elefantes fueron las 4000 islas (donde se refugiaba Roldán cuando lo pillaron), pero decidimos pasar una sola noche para enfilar hacia Camboya, que ya estaba metida en nuestras cabecitas viajeras! Muy majas estas islas enclavadas en el rio Mekong y un hasta luego a un país que ambos teníamos muchas ganas de visitar, de vivir, y que pese a las altísimas expectativas tantas veces traicioneras no nos decepcionó ni una pizca, al contrario!
Tocaba pasar frontera terrestre y eso siempre es peliagudo. En esta ocasión habíamos oído y leído tantas historias de trapicheos y dificultades a la hora de pasar al lado camboyano y estábamos tan mentalizados para lo peor, que resultó ser mucho más sencillo de lo que pensábamos! Y en un plis-plas estábamos en Camboya y nos deteníamos en Stung Treng, una ciudad puente donde pasaríamos la primera noche de esta nueva etapa. Pese a no ser una ciudad de interés turístico sí fue interesante ver como en unas pocas horas no solo cambia el territorio en que estás, sino también el carácter de las personas, el paisaje urbano, los comercios, etc. En Laos tardamos mucho tiempo en ver una ciudad y apenas vimos un par de ellas en 40 días. En Camboya la primera parada del camino ya olía a asfalto, ya dibujaba siluetas de edificios, ya amontonaba cables y tiendas de móviles y disponía de pequeños supermercados… y parecía rescatar el inglés de sus cenizas! Lo que no cambió en absoluto fueron las sonrisas que nos regalaban los transeúntes, más poderosas sí cabe que las entrañables sonrisas laosianas.
El primer destino marcado en la ruta fue la ciudad de Ban Lung, en la provincia de Ratanakiri, a la que llegamos tras cinco horitas enlatados en una taxi-furgoneta repleta de locales. Allí pasamos los días entre sus atractivos naturales, el principal de ellos un lago con forma totalmente circular que supuestamente se formó con la caída de un meteorito… Espectacular y relajado baño el que allí nos dimos! Al lago le siguieron carreteras de arena rojiza hacia salvajes cascadas (nuevo bañito al canto), todo aderezado con la escasa presencia de turistas y la sensación de estar en un lugar realmente remoto. Siguiente parada Kratie y sus delfines de agua dulce.
A Kratie se va o bien a hacer noche y descansar de camino a la capital, o bien para ver a un extraño animal que en su río habita: el delfín del Irawadi. Pese al poco atractivo de esta pequeña ciudad ribereña, los días allí resultaron ser de lo más agradables gracias al encanto de la GuestHouse en la que nos alojamos y a la buena comida que allí se servía (pancake de Nutella estratosférico!). Los delfines pusieron la guinda y el día que decidimos ir a visitarlos aparecieron juguetones como si supiesen de nuestra visita. Lo más bonito de estos “bichos” es que no tienen el típico morro del delfín común. Son, para que os hagáis una idea, como si los hubiese dibujado un niño de 4 años. Si no os acabáis de hacer esa idea podéis hacer dos cosas: a) poner en Google “delfín del Irawadi” o b) traer a un niño 4 años y decirle que dibuje un delfín.
Ah! Ya puestos… ¿Queréis que os cuente el chiste delfín? Pues ya se ha acabado.
Como sigais dandonos explicaciones tan realistas
ResponderEliminarde los lugares que visitais,os voy a colocar de reporteros en la BBC.
Graias y hasta la proxima.
besos para los dos.
Simon.
¡Que feo es el delfín!... Disfrutad que en España el azul me pone triste...
ResponderEliminarJajaja¡¡¡ chiste baratillo¡¡¡ es humor camboyano??
ResponderEliminarEs broma, dan ganas de ver todo eso a través de vuestros ojos ,como dice el papa teneis mucho talento transmitiendo vivencias.
Seguid disfrutando y cuidaros mucccchoooo.
Os quieren
Sus y Rubén y medio.
Bueno, por fin, me decido a escribiros algo aunque no tengo ni idea de cómo saldrá. Yo tengo mucho respeto a estas cosas porque soy de las antiguas y no se me da muy bien. Esta vez no podía eludirlo porque, sino, no sé de que forma te iba a felicitar y no quisiera ser la única que falte en la lista.
ResponderEliminarMUCHAS FELICIDADES VIEJILLA!!!!!
Espero que cumplas muchos más y que sigas realizando tus deseos.
De todas formas, creo que fue ayer ¿nooo? con eso de la diferencia de horas, debo llegar tarde... como siempre. La intención es lo que vale!!
Estoy al corriente de todo y espero que estéis ya muy recuperados.
Disfrutarlo mucho porque quizá no haya otra oportunidad mejor.
Os echamos de menos y ya contando los días para recibiros de nuevo. Un beso muy fuerte de la Yaya y un abrazo de todo el resto.
También para Víctor, claro!!!
Hasta pronto.
Mari
Hola cariño, te lo envio yo porque tu tia es un desastre y no se aclara.
Besitos
Mami