Los días en Indonesia son largos. Empiezan bien y acaban mal o empiezan mal y acaban bien. Por suerte nunca son malos del todo, pero por desgracia tampoco son 100% buenos.
Hemos visto cosas espectaculares, templos y maravillas naturales que difícilmente se ven en otros lugares, pero como contrapunto los lugareños con los que nos hemos cruzado han sido de lo más desagradables. Timadores, persuasivos, mentirosos, burlescos, y un largo etc. de desagradables adjetivos.
Llegamos a Bali, a Lovina concretamente, con la esperanza de romper ese ying-yang que nos acompañaba por Indonesia, pero la cosa no mejoro mucho, no mejoro nada. Abatidos y tristes decidimos darle una segunda oportunidad a Bali y así fue como llegamos a Amed (peleando por un precio razonable en cada bus, claro). Y menos mal que llegamos, que maravilla de lugar y que maravilla de gente. Playa de arena negra con miles de peces y coral, bares tranquilos, gente adorable, comida exquisita y la mejor habitación que hemos tenido hasta ahora. Por fin hemos encontrado lo que buscábamos, un pequeño paraíso en el que reponerse y descansar al son de la marea.
Mañana, después de cuatro placenteros días en Amed, partiremos hacia Lombok donde esperamos que la suerte nos siga acompañando.
Hola amores, ultimamente hablamos mucho por teléfono, asi que poco os puedo contar que no sepais. Todo sigue más o menos igual, a excepción de una lluvia torrencial que cayó elsábado y no os he contado. fué incrible.
ResponderEliminarEl cumple de la peque, ya paso, y ya vi vuestra fotico, como siempre tan originales vosotros, es divertidisima, en vuestra línea.
En lo referente a Cuba aún no hay nada concretado era hablar por hablar, de todas formas vosotros estais muy lejos, pero ya hablaremos.
Bueno amores, seguir tan bien como hasta ahora. Besitos